
Como un cuadro en una pared solitaria, como en un laberinto sin salida alguna, como colores en una hoja.
Cierro los ojos y puedo ver, imaginar, como sería un mundo donde nadie camine solo, donde la vida tenga sentido, donde cada uno tenga su razón por la cual vivir cada día. Un mundo donde puedo creer en cada persona, creer que puede ser real, creer que puedo vivir sólo de sus ojos, y tener fuerzas sólo por sentirte cerca de mi mundo.
Vivo porque puedo imaginar y sentir en mi mundo, porque puedo creer que la realidad es un sueño, nada más. Porque a través de mi cuerpo puedo recorrer nuevos caminos que no importa donde me lleven, importa si ahi estás. Porque en mis sueños puedo encontrar eso que me falta, una parte de mí, algo que anhelo desde hace mucho tiempo. Porque ahí no existe la tristeza, ni las lágrimas, ni el dolor, ni las pérdidas. Porque puedo escoger entre muchas puertas y sé que en cada una hay algo bueno que me espera.
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