sábado, 24 de noviembre de 2007


No pasa un día en que dejes de estar tan cerca nuestro, dios que soledad!. Hablarte era un pasatiempo, llorarte ya es habitual.
Te fuiste tan lejos, donde nunca voy a llegar. Miles de razones busco, siempre en el mismo lugar. Un libro con miles de páginas, nunca encuentro su final.

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