
Es temprano, es la hora perfecta
anoche pensé que nunca vi un amanecer.
Te siento entre mis brazos
y la brisa que roza tu rostro
me recuerda a un libro que leí.
La nostalgia me inunda el alma
pero anhelo un mañana igual.
Ilusiones que invaden mi pensamiento,
ilusiones que vienen y van.
Sujetos al destino
iniciamos un camino
sin saber adonde irá.
Huellas que no se borran
pero aún así deseo que mañana sea igual.
Espero que no despiertes,
tengo tantas cosas para contar,
me siento indiferente al mundo,
quiero darle tiempo a la vida,
y quizás así, mañana despierte igual.
Pequeños rayos de sol que atraviesan la ventana,
en el jardín las flores,
testigos del paso del tiempo,
en silencio pasan sus horas
sin amor y sin memoria.
Aquellas pequeñas cosas
por las que permanezco en el mismo lugar,
aguardo y comprendo,
posiblemente mañana será igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario